Dicen que el código es lógica fría, pero yo prefiero verlo como el lenguaje con el que escribimos el futuro. Soy un desarrollador apasionado y especialista en Inteligencia Artificial, dedicado a construir puentes entre la complejidad tecnológica y la experiencia humana.
Mi trabajo consiste en traducir problemas difíciles en soluciones elegantes. Pero mi enfoque va más allá de la pantalla: busco la espiritualidad en cada línea de código, en cada proyecto y en cada interacción. Creo firmemente que la tecnología, sin alma, es solo una herramienta vacía.
Cuando no estoy “hablando” con las máquinas, me encontrarás marcando el ritmo en la batería, escribiendo para ordenar el mundo o buscando la belleza oculta en lo cotidiano. Ya sea programando, creando música o disfrutando de unos tacos con mi copiloto de vida (mi hijo), mi intención es siempre la misma: vivir con presencia y conectar con lo esencial.
Bienvenido a mi espacio. Construyo realidad con sentido.